jueves, 20 de marzo de 2008

Curiosidades de Japón

Además de todas las excentricidades que ya se conocen de los japoneses, y las cosas que me parecieron llamativas y que ya he comentado a lo largo de las crónicas del viaje, voy a intentar recopilar aquí algunas de esas cosas que a un occidental más le pueden chocar cuando aterriza en un sitio tan singular como Japón.

Como ya he comentado en alguna de las entradas del blog, a lo largo de las crónicas de este viaje, Japón es ante todo un país de contrastes: lo ultra-moderno convive con las tradiciones y lo antiguo de una manera realmente chocante...Caminando por Tokyo, ciudad moderna donde las haya, repleta de luminosos y edificios monstruosos, el visitante encuentra de repente callejones de casitas bajas y antiguas, así como templos o grandes superficies verdes, que te hacen olvidar de momento dónde te encuentras; a esto se suma el que la ciudad sea tremendamente tranquila, limpia y silenciosa (increíblemente sorprendente esto en una ciudad tan grande como ésta...), lo cual ayuda a transmitir esta sensación.

Uno de los sitios en el que se puede ver gráficamente este contraste es cuando se entra a un servicio femenino...Tradicionalmente, los servicios utilizados por los japoneses eran los de un orificio en el suelo, es decir, para utilizarlo en cuclillas; todavía hoy en día hay muchos de éstos, y en algunos sitios te indican en la puerta si es de tipo japonés u occidental. Éste es uno de los tradicionales:


Y, en el extremo opuesto, están los WCs más ultra-modernos que nunca hayas visto!...La primera vez que entré en uno de éstos, no me atreví a tocar ningún botón, y casi acierto a encontrar el de tirar de la cadena!, pero me dije que antes de irme tenía que vivir la experiencia de tocarlos todos..., y la verdad, que como podéis ver a continuación, el dibujito habla por sí mismo..., en uno de los botones, un chorro de agua te lava por delante, en otro botón, te lava por detrás...Luego hay otros para hacer sonar música, o sonidos de agua, etc, porque de todos es conocido el pudor que tienen las japonesas ante todos estos ruidos íntimos, de ahí que hayan desarrollado estos wáteres, que parecen sacados del futuro!..


Otra curiosidad es que el sitio en el que te sientas tiene un mecanismo que hace que esté siempre calentito!, eso me encantó..., y no hay problema de sentarse, porque las japonesas son ultra-limpias, y los aseos están impecables, y además, hay dispensadores de toallitas húmedas para limpiar el asiento antes de usarlo...Ah!, y había un modelo que no tenían para tirar de la cadena, pero es que el wáter detectaba cuando te sentabas, y tiraba él solito...¡Increíble!...Toda una experiencia ésta de los servicios femeninos japoneses...

Otra de las cosas que sorprende al viajero occidental, es lo increíblemente amables, silenciosos y ordenados que son los japoneses..., y hay mil detalles en los que se puede observar esto:

- El silencio que reina en las calles de Tokyo, a pesar de la gente y el tráfico que hay, y lo limpia que está: el gobierno, tras el atentado del 11M mandó retirar todas las papeleras de la ciudad, para evitar que pusieran bombas en ellas, y aún así, no hay ni un sólo papel por el suelo!...Los japoneses los guardan y los tiran en su casa, e incluso llevan ceniceros portátiles para tirar las colillas...

- Aunque hay gente que fuma en la calle, no es lo más habitual, así que resulta que te encuentras con "fumaderos" por la calle, es decir, cuartitos pequeños donde la gente entra a fumar...Imagino que esto viene por el gran respeto que los japoneses profesan hacia el prójimo, no queriendo dañar su salud (por ese motivo podemos también ver a japoneses por la calle con mascarilla cuando están enfermos, para no contagiar su virus a los demás)

- Cuando entras a un establecimiento, TODOS los empleados de la tienda te dan la bienvenida, inclinándose en una pequeña reverencia, y te despiden cuando la dejas, aunque sólo hayas estado mirando unos pocos minutos...

- En las escaleras del metro, la gente baja por un lado y sube por el otro, evitando así los choques y batiburrillos que se forman en las escaleras de cualquier metro de cualquier otra ciudad, y no sólo eso, sino que en las escaleras mecánicas, la gente se coloca en el lado izquierdo si no tiene prisa y va a subir al ritmo que la escalera marca, pero dejan el lado derecho libre porque la gente que tiene prisa y quiere subir más rápido lo hace por ese lado...Viniendo de un país como España, el que todo el mundo conozca y respete esta norma resulta cuanto menos sorprendente!, y no quiere decir con esto que los japoneses sean ultra-rigidos, ni estirados, ni nada de eso, sino más bien al contrario..., siempre tienen una sonrisa dispuesta, y son amabilísimos, lo que pasa es que también tienen una enorme conciencia cívica y de respeto hacia el otro.

- Esta tremenda conciencia cívica y de respeto es la que hace que sea un país de delincuencia prácticamente nula; ésta es una de las cosas que más tranquila me hacía ir por las calles de Tokyo, sabiendo que no existen esa picaresca de robarte el bolso o la cartera...; un amigo se dejó la cartera en unos recreativos, se dió cuenta unas horas después, volvió, y allí seguía estando, donde la dejó...Increíble..., así que los pobrecitos japoneses son una de las presas más fáciles cuando vienen a España, por lo confiados que son...

Otra de las cosas que sorprende en el modo de vida de los japoneses es que les resulta increíblemente fácil dormirse en cualquier lado!..., puedes verlos dormir tranquilamente en el metro, o en cualquier parte, y en cualquier posición...No tomamos fotos de esto, pero os pongo un enlace a la página de un español que vive allí y que tiene algunas muy graciosas:
Japoneses durmiendo

En fin, podría escribir mucho más sobre mis impresiones en esos apenas quince días que estuvimos allí, pero creo que es suficiente para hacerse una pequeña idea.
He de decir que no conocía demasiado acerca de este maravilloso y peculiar país, hasta que conocí a Claudio, que supo transmitirme su enorme admiración por Japón, y logró que yo también me enamorara de esta gran cultura...Me vine encantada de haberme siquiera aproximado a conocer algo de la cultura japonesa, que me parece sensacional, aunque con un sólo punto negro: el enorme número de suicidios que se producen, y creo que ésa es la asignatura pendiente de los japoneses como cultura, el saber encontrar el punto exacto en el que dejen de anteponer el deseo del otro al suyo propio, pero no a costa de abandonar ese respeto y esa amabilidad que les caracteriza y les engrandece...

Aquí terminan mis crónicas sobre Japón, y así me despido de momento, con un haiku:

Todos los años
sufro distinto al ver
irse la primavera.
(GUEKKIO)


Todos los años me gustaría sufrir distinto, al dejar Japón...

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